jueves, 10 de abril de 2014

El Gueto y el camarero de Triana.


 

Erik Satie salpicaba con notas musicales la cafetería del Altozano en el barrio de
Plaza del Altozano, Triana.
Triana.

En Varsovia, el abuelo Wladyslaw recordaba cuando jugaba a "La República de los niños". El señor Korczak les había enseñado a esconderse en las alcantarillas de la calle Pésaj, desde allí podían dar el salto fuera de las murallas de alambre de espinos. Cuando lo hacían, el silencio era un chivato que alertaba a los guardias ucranianos.

El camarero corría detrás del gato, él mismo que todos los días salía con un platito de anchoas debajo de las patas.

El señor Wadyslaw, cuando se enteró que los herederos de los guardias de Treblinka, Sabibor y Belzel formaban parte del gobierno en Kiev, llamó a su nieto y a sus nietas.

El camarero se dirigió al cliente que tomaba un cafelito:

-En este país hasta los gatos están aprendiendo a robarte la cartera.

El cliente, un señor de Salamanca, le miró como si no fuera con él.

A Esther, Joseph y Judith les sorprendió la invitación de su abuelo. Cuando entraron en la habitación donde les esperaba, sonaba la Obertura 1812 de Tchaikosky.

El camarero le dijo a su compañero refiriéndose al Charro:

-"Ese cara rape seguro que no deja propina".

El señor Wadyslaw les decía a sus nietos:

-"Los hombres de Negro han regresado, Reinhard Heydrich se despereza en su tumba mientras una amnesia colectiva recorre Europa. Sabed que el Imperio, está preparando a los Heinrich Himmler por si les necesita"...

Los nietos escuchaban sorprendidos las palabras de su abuelo.

El señor Wladyslaw continuaba hablando:

-"La Historia nunca se repite, pero se parece. En las crisis profundas, las élites tienden a grandes remedios para salir de ellas. En la mayoría de los casos, han ido acompañados de destrucción masiva y muerte".

El camarero llevaba razón, el cara rape se fue sin dejarle propina, pero el gato le devolvió limpio el plato. "Una por otra", pensó.
 
Mientras tomaban una copa de vino Kosher, el abuelo  les iba aconsejando:

-"Vendrán a por nosotros y a por otros. No tengáis ninguna duda, las minorías siempre fuimos la carnaza que los asesinos llevaban al circo para entretener al pueblo. Habrá un proyecto de solución final y pondrán a los Hans Frank del siglo XXI a gobernarnos...tal vez ya estén aquí".

Nuestro objetivo sería la Paz Mundial, terminar con las guerras en curso...¡Parar la guerra! El Emperador en su visita a las colonias europeas ya nos ha advertido:"La crisis de Ucrania nos recuerda que la libertad tiene un precio":-Y que podemos hacer nosotras y Joseph:-Pregunto Esther.

-"Nosotros tenemos medios suficientes, hay que ponerlos al servicio de la Paz. La libertad del Imperio nos costó cincuenta millones de muertos la última vez,:-continuaba argumentando el abuelo.

Cuando después de catorce horas de trabajo el camarero recogía las mesas para cerrar, vio entrar a un grupo de marineros y exclamo ¡La madre que me parió, los de la Base Naval de Rota!...
 
Antes de marcharse, el abuelo le entregó una carpeta a su nieto y nietas, esta contenía un mapa de la red de alcantarillas de la ciudad, los horarios de trenes, autobuses, aviones, y las direcciones que  tenían que tomar en cada una de las carreteras secundarias de Polonia para salir de la ratonera europea.

Niños en el Gueto de Varsovia.
La Obertura 1812 había terminado cuando Wadyslaw le contaba al aprendiz de poeta la historia de "La
República de los Niños". Algo que ocurrió en el Gueto de Varsovia cuando el Pintor de Brocha Gorda era alimentado para servir al Imperio en su camino al Este.


 

Primavera de 2014, Puerto Bayyana.

 

Marcos G. Sedano.

 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Cuando la guerra camina.


 

 

Baten la arena

las palmeras que en la orilla

dejan pasar al poniente

mientras quieren salir del agua.


Baten la arena

las quillas de las barcas

al abandonar el añil Mediterráneo

para descansar en tierra.


Baten la arena

los pies de los africanos

que en su camino a Occidente
 
 da sepultura la orilla.

 
Baten la arena

los niños que a calderos

desean vaciar la Mar.

 
Baten la arena

los barcos del Imperio

al zarpar de puerto

camino de Oriente.

 
Baten la arena

los muchachos que bolean la pelota

y en sus juegos juveniles

levantan cristales de sol.

 
Baten la arena

los sueños que se precipitan   

                                   en la huída 

de la Isleta del Moro Arraez.

 
Baten la arena

los dedos del aprendiz de poeta

el Andaluz Errante

 impotente al ver avanzar la Guerra.

 

Marzo de 2014, Puerto Bayyana.

 Marcos G. Sedano.

 

 

 

 

martes, 11 de marzo de 2014

Nadia Konstantínovna contra el fascismo.

 

 

 

Nadia Krúpskaya
   En la Plaza Lenin de Donetgk, la bibliotecaria, señora Konctantínovna, reparte soflamas mientras canta una vieja canción:
- "¡ De pie enorme país, de pie hacia la muerte!, contra la oscura fuerza fascista, contra la horda del mal...que nuestra ira azote como ola...Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada...".
 
   Sobre el papel que entrega a los viandantes puede leerse: "Trabajadores de Moldavia, Polonia, Rumanía, Bulgaria...¡Despertad!; no oís a las maquinas del fascismo abrir las fosas comunes donde enterrarán a vuestras hijas e hijos.
 
   Bajo el frío cielo de la noche de Ucrania, Nadia sigue cantando:
- "¡No desafíen sus negras alas, a volar sobre nuestra Madre Patria!
    ¡No desafíen pisar nuestros bastos campos!
   Que nuestra ira azote como ola...
    Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada...
 
   Nadezhda, ya rodeada de gente que la sigue a coro, interrumpe la canción y grita:  -¡Mandarines de occidente!... Vosotros que alimentasteis al Pintor de Brocha Gorda, que subvencionasteis la creación del III Reich, mandáis de nuevo a los buitres del fascismo sobre nuestra Patria; esta vez, para devorar las ruinas de la Unión Soviética, (maldita la hora). Trabajadores del Mundo, ciudadanos de Europa, ¡despertad!; no oís cómo las máquinas del fascismo abren las fosas comunes donde enterrarán a vuestras hijas e hijos.
 
  Nadia calla, mientras el coro al compás de un acordeón continúa cantando:
-"Pongamos una bala en la frente de los parásitos fascistas!
  ¡Hagamos un talud para tal raza!
  Que nuestra ira azote como ola...
  Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada..
 
 El coro vuelve a guardar silencio, mientras un obrero de la mina Servernaya habla: -Los lobbies internacionales están llenando de cruces gamadas los parlamentos de la "Europa democrática", desde Grecia hasta Inglaterra. Necesitan disciplinarnos aún más para garantizar su botín. Y llenarán nuestros armarios de uniformes y nuestras almas de luto, si no se lo impedimos...:
Una mujer de edad toma la palabra, mientras los asistentes la siguen con la mirada: -La cacería comenzó el mismo día que cayó el Muro de Berlín. El objetivo no es Kiev, esa ciudad sólo es el hotel donde se hospedan los cazadores. El trofeo que persiguen, es la piel del tigre ruso para asfixiar al dragón chino, utilizando lo poco que les queda: el Ejercito Imperial.
 
 Nadia Krúpskaya toma de nuevo la palabra: - Mientras los pueblos duermen, el Eje, Washington, Londres, Berlín...toman café en la mesa de la OTAN. La guerra siempre fue una alternativa para el capital, en tiempos de crisis.
 
  El coro reanuda la canción:
-"Que nuestra ira azote como ola...
   Es la guerra del pueblo, es una guerra sagrada..."
 
  Esta noche, mientras los sistemas de defensa de la NATO y del Ejercito Ruso están en alerta máxima, en Kiev, Járkov, Odessa, Sebastopol, Moscú...,habrá mujeres y hombres que se amen y acaricien hasta llegar al éxtasis. Yo sin embargo, esperando el amanecer, miro las barcas que salieron a faenar y dibujo una gaviota con una rama de olivo en el pico, con una leyenda que dice: -"¡Ciudadanos del Mundo, Uníos, los misiles del   genocidio apuntan a vosotros!                        

 

                  
                                                  Puerto Bayyana, al levante de Andalucía.

 

                                                  Marcos G. Sedano.

                  

domingo, 23 de febrero de 2014

Estudio Revolucionario, de Chopín.


Estudio Revolucionario, de Chopin, partitura.



Mientras los militares hablaban, una melodía para piano sonaba en la radio; la misma que salía del hilo musical del local, donde jugaban a las cartas unos trabajadores en paro.

Suboficial: - Mi general, la resistencia en Venezuela es mayor de la esperada. ¡Ordene!

General:- ¡Apliquen el manual!...Aumenten los medios, a los medios de comunicación; a los nacionales y a los internacionales…Que preparen las condiciones para una resolución de la ONU…Suban la paga a los mercenarios ¡Que esté lista nuestra flota!

El trabajador uno se dirige a Tonichi.:- van a abrir una macrofábrica de Drones en Huelva, ¿tú crees que harán falta ingenieros informáticos?

Tonichi.-Tal vez, no sé; pero seguro que en Rota van a necesitar camareros con la ampliación de la Base Naval al incorporarle el Escudo Antimisiles.

De nuevo el suboficial se dirige al superior:-Mi general, la resistencia en Siria es mayor de lo esperada ¡Ordene!

General:-¡Que utilicen el manual!…Rusia y China han detenido nuestro avance; intervengan en su zona de influencia. Presionen a los rusos por Ucrania y Bielorusia, y a China por Corea del Norte. Engrasen a la ONU. ¡Que preparen el manual!

Los obreros continuaban su charla.

Trabajador dos: -En las oficinas de empleo dicen que las grandes empresas piden operarios para la reconstrucción de Libia.

Trabajador tres: -En Astilleros han entrado tres pedidos de fragatas para el Mar de China y hacen falta soldadores. ¿Y si nos reciclamos?

Para la música, y de nuevo, entra el militar a hablar con el superior.

Suboficial: -Mi general, la UE ha entrado en alerta amarilla. La presión sobre la población para obtener recursos y destinarlos a las contiendas en marcha, está creando fricciones internas y se prevén revueltas y rebeliones, fundamentalmente el los países del Sur de Europa ¡Ordene!

General: - ¡Tengan previsto el manual!…Que vayan preparando a las mujeres y hombres de acero para entrar en acción; que los intelectuales en nómina intensifiquen su trabajo; que aumenten la soldada a las guardias pretorianas; que los gobiernos legislen para tiempos de garrote. ¡Todo el mundo firme y esperando ordenes! En tiempos de guerra la retaguardia es el flanco más débil.

Se reanuda la melodía y continúan hablando los trabajadores.

Trabajador emprendedor: -¿Y si montamos una fábrica de enseres militares? Es un sector en auge, un nicho de empleo. Podríamos fabricar desde botas de campaña, hasta ataúdes de caucho. El gobierno dará subvenciones, seguro.

Tonichi: -¡Y por qué no terminamos con las guerras y de camino mandamos al Imperio al carajo!

Trabajador emprendedor: - Bueno… seguid repartiendo cartas. Continúa la partida.

Mientras en la radio sonaba de nuevo Estudio Revolucionario, de Chopin, dejaban de estallar las bombas en la retaguardia, se constituían los Tribunales Ciudadanos para juzgar a los colaboradores del Imperio por crímenes contra la Humanidad, y l@s niñ@s volvían a jugar a la pelota.


Marcos G. Sedano



domingo, 9 de febrero de 2014

Desde París, ¡Orfidensen UE!


 
Marlene Dietrich
Tal vez, porque el azul del Mediterráneo de tus ojos haga juego con el cielo gris de París; tal vez, porque no quiera guardar silencio; tal vez, porque me urja decirte, deciros, en un intento desesperado por salvarme, que yo nunca he querido ser miembro de ese Club UE, de niños ricos envueltos en trajes de Hugo Boss y botas de campaña.
 
Porque no es Europa; es el proyecto Nacional Alemán, con la marca de Caín en la frente (UE), el que avanza sobre millones de parados, sobre cientos de miles de desahucios, sobre las frías cifras de los suicidios, de la pobreza, de la destrucción de la riqueza cultural y económica acumulada durante siglos, apoyando las guerras del Imperio, fagocitando estados...
 
Y vosotras, las organizaciones surgidas después de la Segunda Guerra Mundial, comprometidas con la paz social de posguerra y habiendo cumplido ya vuestra función histórica, amnésicas y como zombis en su necrosis, os ponéis a las ordenes de las élites una vez más. Nos imponéis a los de abajo las leyes de desposesión, de mordaza, de represión... después de vuestra labor, como muertos que sois, os enterrarán.
 
Pero los amos del Club también tienen miedo a ser incinerados en la confrontación de los Gigantes (EE.UU. y China), y en un acto desesperado por mantener su tasa de rapiña, se han dado a una suerte de relaciones Norte/Sur con su periferia: Italia, Grecia, España, Portugal, Irlanda y los desafortunados Países del Este, que huyendo del frío de  Siberia  se arrojaron al fuego del Etna. Nos han convertido en colonias económicas y políticas del Subimperio Alemán, con herramientas tan viejas como la deuda externa, que se convierte en eterna y que ya fue utilizada contra los pueblos del Sur (América Latina, África...). ¡Y nosotros defendiendo al colonizador!.
 
En ese Club, no hay vida para nosotros los de abajo; en él somos las victimas. ¡No! amigos y amigas; no vale la excusa de que hay que estar ahí para parar a la extrema derecha, para cambiar las cosas desde dentro... las cartas está marcadas. La UE está hecha y diseñada para que la controlen las élites; ¡si o si!... no hay otra posibilidad.
 
Por eso, me urgía decirte, deciros, por si sirve de algo, si acaso para salvarme del frío de los cobardes, que existe una responsabilidad histórica para los que conociendo la naturaleza del Monstruo, juegan al posibilismo, al oportunismo, mientras se cavan las trincheras de la destrucción. No olvidéis amigos que la historia no se repite, pero se parece.  
 
La alternativa a la UE está fuera, creando espacios liberados del proyecto Nacional Alemán, que es el eje vertebrador europeo de la nueva versión del capital, post-muro de Berlín.
 
 
Por eso, tal vez porque el azul Mediterráneo de tus ojos hace juego con el  gris de del cielo de París, yo quiera volver a liberar la ciudad, ¡Orfidensen, UE!

 

Marcos G. Sedano.

miércoles, 22 de enero de 2014

La mujer sin Sombra.


Cuentos de invierno.

A Elena,

Que dibuja sobre la luz

del Mar de las Antillas

las Sombras.

Mujer sin Sombra (MG Sedano)
­ ­-"La Mar no puede tener sombra, y sin embargo, la sombra de la Mar acompaña a esta ciudad ".
 
Al escuchar esto me detuve. Una mujer a la puerta de un banco, musitaba palabras al estilo de los viejos cuenta- cuentos:
 
-Me robaron la sombra; ahí dentro está, en la cámara acorazada. Ustedes son testigos, miren a mi alrededor. Verán como los rayos del Sol penetran mi cuerpo y continúan su camino, sin dejar testigo sobre la acera. Comprueben ustedes también, si aún tienen sombra...

Instintivamente miré a mi entorno. Yo seguía teniendo una silueta reflejada en el suelo que se  unía a mis pies. Pero aquella mujer...¡ no tenia sombra!, ni sonrisa. Su rostro era inexpresivo, sin olor, desnudo y desprovisto de rasgos..¡ sólo le quedaba la mirada!.

- ¿Saben ustedes?..-Seguía explicándonos,-  cuando me robaron la casa, el Sol, el viento, el agua...cuando ya no tenía nada, salvo la sombra, fui a hipotecarla.

Al principio me tomaron por una enferma mental; pensaron que estaba loca. Visité a muchos usureros, y al final, llegué hasta éste que se esconde tras los cristales blindados de su banco.

Mis conocimientos sobre el tema para convencer a los ladrones eran tales, que sabía que el origen de la pintura estaba en las sombras; que Tales de Mileto llegó a un pacto con ellas para pasarlas del mito al logos, utilizándolas para las matemáticas; que San Pedro, curaba a los enfermos con su sombra, y que la Sombra es el Alma dorada de la vida.

Pero el argumento de mayor peso, que terminó por convencer a los incrédulos, fue saber que aprovechando las sombras, hasta el plomo se convierte en oro.

Aquélla mujer, explicaba las cosas de tal forma que aún dentro de la incredibilidad, dejaba espacio para la duda:

 -De entre todos los avaros siempre hay uno que compra humo,  - nos decía.- El que está

 ahí dentro aceptó el trato. A cambio, si no le devolvía el préstamo, se quedaría con mi sombra. Doce meses después, las sombras de los otros vinieron a buscar la mía...

 En ese momento llegaron las fuerzas de seguridad del estado interrumpiendo la narración y llevándose a la mujer que en su marcha nos gritaba: -¡No hipotequen su sombra, es lo único que les queda!

Desde aquél día miro a mi alrededor. Me cuentan que las élites, colmadas en su opulencia, se han puesto a coleccionar  Sombras.

 

Marcos G. Sedano

Puerto Bayyana, invierno de 2014.

 

martes, 17 de diciembre de 2013

Comedores de Basura


 
 

Hay momentos en la historia,

que la realidad supera a la ficción.

 

            Miraba hacia el puerto; las luces del "Melillero" adornaban la noche, mientras engullía mercancías y personas con dirección a África. Absorto y envuelto en la tibia humedad de esta ciudad, soñaba con ser algún día uno de sus viajeros.

            En eso pensaba cuando un sonido de ruedas metálicas y de alambres sueltos, asaltaron mi espalda. Un ejército de niños y niñas, de mujeres y hombres, conducían por las aceras carritos de la compra, de esos de las grandes superficies. Algunos de ellos iban adornados con la bandera del equipo de fútbol de la ciudad, y con muñecas amarradas con cuerdas en el mismo lugar que de pequeñas solía sentar a mis hijas.

            Era una comitiva de más de veinte personas; los niños, con sus juegos infantiles subían y bajaban de los carritos emulando las " pelis de cowboys", (esta ciudad es de cine). Mi curiosidad me llevó a seguirles, a observar sus chanzas, a escuchar sus voces.

            De pronto, al final de la Rambla, se detuvieron. No fueron los primeros en llegar al lugar;  otros ya habían tomado posiciones entorno a los contenedores de basura: - ¡Papá, papá...Yaya, ya vienen!,  gritó uno de los zagalones.

            Me resistía a creer lo que estaba viendo. Una rabia de siglos me apretaba la boca del estómago...¡Mal nacidos, corruptos,  asesinos...maldita España!.

            Varios hombres, con una carretilla cargadora, venían desde un supermercado cercano a tirar los desperdicios del día.

            Durante varias noches  acompañé a aquellas personas. Incluso uno de ellos, no sé si por justificase, o por solidaridad, me ofreció un yogur: - ¡toma, está bueno! ,me dijo.

            Lo que ví, no era un programa de televisión; las escenas que contemplé significaban un salto cuantitativo en el reparto de la miseria.

            Pero no se preocupen ustedes, los que aún no tienen que recurrir a los comedores de basura; cualquier viernes de éstos, para acabar con el problema del hambre, el consejo de ministros firmará un decreto ley prohibiendo rebuscar comida en los contenedores.

            Bueno, eso fue lo que vi y así lo he contado, y mientras lo  escribía recordaba aquella canción de los primeros años de la Transición que decía:

 

 

            Cuando querrá el dios del cielo

          que la tortilla se vuelva,

          que la tortilla se vuelva.

         Que los pobres coman pan,

         y  los ricos......

        
Marcos G. Sedano